Una receta donde el sabor del mar se encuentra con la intensidad de la trufa. El bacalao ahumado, acompañado de patata panadera y un huevo de yema cremosa, crea una combinación equilibrada, aromática y llena de personalidad.
Una elaboración sencilla con un resultado espectacular, perfecta para sorprender a tus invitados o darte un capricho gastronómico en casa. Porque con buenos ingredientes y unos pequeños detalles, cualquier ocasión puede convertirse en una experiencia de restaurante.
Receta para 4 personas.
Elaboración:
- Pelar y cortar las patatas en rodajas finas.
- Colocar en una bandeja de horno y cocinar a 180ºC con aceite de oliva, sal y pimienta durante 30-40 minutos hasta que estén tiernas las patatas.
- Reservar.
- Cocinar a 65ºC durante 45 minutos (sous-vide o en cazo controlado).
- Atemperar el bacalao ahumado 5-10 minutos antes del emplatado.
Emplatado:
- Montar con la ayuda de un aro de emplatado: patata confitada abajo, el bacalao encima de la patata y con cuidado el huevo a baja temperatura.
- Rallar la trufa al gusto y terminar con un poco de sal en escamas y aceite de oliva.
Consejo del chef:
- Si no tienes forma de hacer el huevo a baja temperatura, cuécelo durante 6 minutos en agua hirviendo y pásalo a agua fría: la yema quedará cremosa. La trufa se ralla justo antes de servir para que no pierda aroma.