Un viaje de sabores en torno al magret de pato. La miel aporta un toque dulce, la soja profundidad y el jengibre un punto fresco y especiado que transforma la carne en un bocado lleno de carácter. La piel dorada y caramelizada pone el broche a una combinación especialmente aromática.
El bulgur, de textura ligera y delicada, acompaña al magret sin restarle protagonismo. Una receta de inspiración oriental que une la intensidad del pato con sabores frescos y equilibrados para crear un plato sorprendente y diferente.
Receta para 4 personas.
Elaboración:
- Pelar y rallar el jengibre.
- Mezclar en un bol el jengibre, la miel y la salsa de soja.
- Realizar cortes en forma de rombos sobre la parte de la piel / grasa del magret.
- En una sartén o plancha sin aceite, previamente calentada, colocar el magret por la parte de la piel. Ir vertiendo sobre el magret la salsa de miel y soja.
- Cuando la parte de la piel esté dorada, dar la vuelta al magret y seguir cocinándolo en la sartén a fuego fuerte, durante 3 minutos aproximadamente (según el punto deseado: poco, medio o muy hecho). Dejar reposando 1 minuto.
- Mientras tanto cocinar el bulgur a fuego medio durante 15 minutos.
Emplatado:
- Cortar el magret en láminas, acompañar con bulgur y salsear
Consejo del chef:
- Atemperar el magret 20 minutos antes de cocinar.